sábado, 5 de abril de 2014
AITA, TU PRIMER SIGLO
Mis primeros recuerdos alcanzan algún momento de 1915 cuando tú apenas tenías un año y a mí me faltaba mucho para nacer. Era una de aquellas fotos antiguas, entre marrones y grises, pecosas, donde ya mostrabas un cierto desparpajo.
jueves, 30 de enero de 2014
A Gonzalo Gutérrez Antón. In Memoriam
Te conocí tarde pero a tiempo. a tiempo de gozar y compartir ese humor tan tuyo, entre socarrón y negro, dotado con esa fina ironía capaz de captar de un simple vistazo hasta el menor detalle de las situaciones. Anciano sí, pero más listo que el hambre. campechano, vitalista, con un don de gentes presto a jugar con niños, a jugar con perros. cada una de tus arrugas era una palabra atenta, oportuna, diáfana, alegre. A pesar de tus muchas goteras de enfermedad y dolor, tu sola presencia era una torrentera de alegría y buen humor. Eras la puerta amable que daba paso al Barrio. Tus buenos días o buenas tardes acompañadas de una frase ingeniosa y de ese gesto tan risueño y tan tuyo, lloviera o hiciera buen tiempo, era como un aire fresco, transformador del humor del interlocutor ocasional.
Hace unos cuantos meses, sobre todo a partir de la partida de Avelino, el tallador de bastones, tu amigo, casi tu pareja, tomé la decisión de aproximarme mucho más a tu humanidad, tuve el premio impagable de de tu cercanía, de tu sagacidad humilde, tantas veces con el niño blanco y gruñón en brazos. Maravilloso. Sí, ya se, tu me lo dijiste unas cuantas veces, estos dos últimos meses han sido duros. Las goteras pasaron a ser inundaciones y hasta tu pertinaz buen humor bajó unos cuantos enteros. --Estoy jodido-- me decías. --El marca pasos, la neumonía, entradas y salidas del hospital, y tú menos en la calle, en tu calle. Tu hija, Eva, me comentaba que te deprimía un poco y que anhelaba experimentar una cierta mejoría para salir a al barrio, para conversar, para vivir. El lunes pasado tuve un mal presentimiento cuando comprobé que el gran eucalipto, el otro centinela del barrio había sido talado. Con él se iba un símbolo y con tu partida terminamos quedándonos huérfanos.
Pero no quiero, no puedo concluir mi recuerdo sin un canto de gozo y de esperanza. De gozo en medio de la tristeza porque gozosa ha sido tu vida y gozosa nos la hacías a los demás. Y ese gozo era y es semilla de alegría; sigue aquí y aquí se queda, en el Barrio, perenne, sanadora, sabia. Ha sido un privilegio conocerte, conversar contigo. Gracias amigo, feliz travesía hacia tu trascendencia definitiva, hacia el buen Dios. Agur
Hace unos cuantos meses, sobre todo a partir de la partida de Avelino, el tallador de bastones, tu amigo, casi tu pareja, tomé la decisión de aproximarme mucho más a tu humanidad, tuve el premio impagable de de tu cercanía, de tu sagacidad humilde, tantas veces con el niño blanco y gruñón en brazos. Maravilloso. Sí, ya se, tu me lo dijiste unas cuantas veces, estos dos últimos meses han sido duros. Las goteras pasaron a ser inundaciones y hasta tu pertinaz buen humor bajó unos cuantos enteros. --Estoy jodido-- me decías. --El marca pasos, la neumonía, entradas y salidas del hospital, y tú menos en la calle, en tu calle. Tu hija, Eva, me comentaba que te deprimía un poco y que anhelaba experimentar una cierta mejoría para salir a al barrio, para conversar, para vivir. El lunes pasado tuve un mal presentimiento cuando comprobé que el gran eucalipto, el otro centinela del barrio había sido talado. Con él se iba un símbolo y con tu partida terminamos quedándonos huérfanos.
Pero no quiero, no puedo concluir mi recuerdo sin un canto de gozo y de esperanza. De gozo en medio de la tristeza porque gozosa ha sido tu vida y gozosa nos la hacías a los demás. Y ese gozo era y es semilla de alegría; sigue aquí y aquí se queda, en el Barrio, perenne, sanadora, sabia. Ha sido un privilegio conocerte, conversar contigo. Gracias amigo, feliz travesía hacia tu trascendencia definitiva, hacia el buen Dios. Agur
sábado, 25 de enero de 2014
LA INICIATIVA GLENCREE: CONSTRUYENDO LA PAZ
Una vía hacia la
reconciliación
Glencree demuestra que la memoria actualizada
de las víctimas es una semilla de reconciliación, un germen de salvación (Galo
Bilbao)
A lo largo de cinco años, con ETA en plena
dinámica violenta, tres grupos de víctimas de violencia de inspiración política
de diferente procedencia, fueron capaces de convivir y compartir emociones a lo
largo de diversos encuentros a caballo entre las localidades de Glencree en
Irlanda y Murua en Euskadi, pasando por Santa María de Mave en Palencia.
Variedad y diversidad, tanto desde la perspectiva sociopolítica de las víctimas
como desde la procedencia del rayo violento que colmó de terror e injusticia
sus vidas y relaciones, y todo ello en un contexto social muy complicado. ¿Cómo
pudo ser posible tal milagro en medio de las sombras? He aquí algunas claves.
En primer lugar las veintisiete víctimas
involucradas fueron capaces de aceptar la participación en un proceso, si no
improvisado sí condicionado totalmente a la voluntad de los participantes; por
lo tanto, debía construirse paso a paso, día a día, sin tener asegurado el final. En ese proceso eran
condiciones necesarias un diálogo continuo, muy difícil a lo largo de días de
convivencia en medio del secreto y la confidencialidad, puesto que cualquier filtración pública hubiera dado
al traste con el proceso.
Cabe imaginar por un momento el encuentro.
Personas que se desconocen entre ellas, con historias, vivencias e ideologías
muy distintas, sentadas de pronto en una mesa, unidas únicamente por una voluntad interior de
dar pasos hacia la normalización de sus propias vidas. Los ojos mirando hacia
ninguna parte, las mentes bullendo en una tormenta de sensaciones y
sentimientos. Tantas sacudidas interiores como interlocutores presentes.
Miedos: miedo al entorno, miedo a entrar en la culpabilización del otro, temor
a odiar, miedo a sentirse odiado; tensión, dificultad. Únicamente esa pequeña
luz de voluntad, esa necesidad de salir de un agujero tan profundo mantiene la
reunión. Es una apuesta de generosidad en el vacío.
Se inicia la conversación, cada persona
relata a trompicones su terrible experiencia con pudor, con temor. Poco a poco
las miradas se alinean y surge la chispa. De pronto personas tan distintas,
experiencias tan variadamente dolorosas se escuchan, se atienden. Todos los
relatos tienen un fondo común, el sufrimiento. Y el sufrimiento del otro o de
la otra es creíble y merece compasión. Y desde la compasión, poco a poco, se va
extendiendo la comprensión de que el otro es casi como uno mismo. Y eso une,
crea corrientes de empatía, superadoras de temores y prejuicios.
La comprensión desemboca en simpatía. No se
trata de debatir sobre suelos o techos éticos; no se pretende convencer a nadie de las verdades personales.
Más bien se trata de compartir relatos diferentes, complementando y ampliando
la verdad. El valor de esos testimonios de la victimación compartida, y en esa
misma medida comprendidos y asentidos, elimina prejuicios, quita vendas. Todos
los partícipes de la mesa se reconocen en el relato del otro. Aumenta la
libertad personal y crece el diálogo. La impresión humanizante de miradas
sinceras, de frente, sin esas mochilas que hacen ver en el otro un
representante de la otra trinchera, supera recelos, invita a la confianza,
supera barreras de incomprensión. ¿Qué puede haber más sólido que la compasión
compartida?
Quienes compartieron generosamente mesas de
convivencia en Glencree[1],en
Murúa o en Palencia son una luz de esperanza para una sociedad todavía
demasiado atrincherada o adormecida, desde que hace un poco más de un año
proclamaron públicamente sus experiencias vivificantes, sin necesidad de
renunciar a sus condiciones ideológicas o políticas. La presencia habitual de
estas personas en foros de reflexión testimoniando sus experiencias permite
abrir ventanas de esperanza, vías hacia esa reconciliación tan necesaria entre
nosotros.
[1] Glencree fue a comienzos del S.
XX un campamento militar del ejército de ocupación británico. Luego, un
hospital militar para pilotos alemanes derribados en la Segunda Guerra Mundial.
Más tarde, un orfanato para niños. En la actualidad un centro de búsqueda de caminos
hacia la paz, un símbolo muy valioso
viernes, 9 de agosto de 2013
Javier Atutxa, In memoriam
Javier, el cuaderno de bitácora de quien está por encima de todas las cosas y nos trasciende establecía anteayer a las 7.20 horas el fin de rumbo, tu llegada a ese puerto definitivo al abrigo de cualquier temporal o circunstancia. Ya puedes descansar en paz tras 75 años largos de navegación. Han sido muchas las singladuras en las que has participado y en las que has ido desarrollando una personalidad y una trayectoria que han dejado huella recia; una combinación de honestidad, sensatez y de defensa de unos valores humanos y políticos en los que creías profundamente.
Te conocí hace 25 años, cuando me tocó compartir contigo aquella tu primera etapa al frente del Bizkai Buru Batzar que tú presidías, entre los años 1988 y 1992. Aquel BBB fue el primero que distribuyó las actividades de los burukides por áreas específicas, racionalizando y facilitando la fijación de objetivos, establecimiento de estrategias y la evaluación de los mismos. A mí me tocó el Área Socioeconómica. Eran momentos duros. Atravesamos una de las épocas en las que el paro se disparó hasta el 25%. Vivimos momentos de desasosiego, de preocupación. ¿Cuántas reuniones con el Centro Industrial y Mercantil, Sindicatos, Gobierno Vasco, Cámara de Comercio, Diputación de Bizkaia tratando de cambiar el signo de ,los tiempos? Esta era una de tus preocupaciones máxima y fue uno de los ejes de tu dedicación y apuesta que tuve el privilegio de compartir muy de cerca. También tuvimos momentos felices, recuerdo como más relevante la fusión de las Cajas Vizcaínas en la que era objetivo fundamental la necesidad de que estuvieran gestionadas por profesionales contrastados y no por políticos de ocasión. El éxito de bbk y más tarde de Kutxabank dan cuenta del acierto de aquellos planteamientos.
El otro gran objetivo de tu liderazgo estaba íntimamente relacionado con la vida del Partido. Teníamos muy reciente la fractura con la consiguiente creación de EA y la derrota en las elecciones autonómicas del 87 a manos del PSE, que tenía un par de diputados más aun cuando el nº de sus votos era algo menor. La organización interna del Partido en Bizkaia se vio extraordinariamente fortalecida; se habilitaron estrategias y técnicas de formación, se regularizó la problemática de Batzokis que fueron paulatinamente donados al partido por las asociaciones y/o juntas de afiliados propietarios de la mayor parte de los mismos. La información a los afiliados fue una dinámica permanente de tu impulso político y organizativo. esta recomposición de la moral de Partido hizo que la inicial amenaza de EA fuera debilitándose a gran velocidad. ¿Recuerdas? Llegamos a establecer análisis estadísticos sistemáticos de los comportamientos electorales que nos dieron más de una pista de acción estratégica.
Estas actividades y otras muchas (con María Ester Solabarrieta se empezaron a trabajar elementos de sostenibilidad, hace 25 años) requería un liderazgo con cuajo, con autoritas (que es bastante más que autoridad), con liderazgo, capacidad de diálogo y negociación; ideas claras y tomas de decisión rápidas, sin dejar que los temas se pudrieran y dedicación, trabajo, trabajo, trabajo, por supuesto sin ninguna retribución; y sentido de humor. Sentido del humor en medio de debates complicados y sentido del humor cuando tras las reuniones semanales del BBN, bien entrada la noche, compartíamos un tenteempié amenizado por tus chistes; por supuesto, en ocasiones mala leche, a veces alguna rugosidad pero siempre bajo la impronta de humanidad y honestidad muy características y fácilmente visualizables en la corta distancia.
Me siento afortunado por haber tenido la oportunidad y el privilegio de compartir contigo cuatro intensos e inolvidables años.
Feliz travesía por el más allá, Capi
Te conocí hace 25 años, cuando me tocó compartir contigo aquella tu primera etapa al frente del Bizkai Buru Batzar que tú presidías, entre los años 1988 y 1992. Aquel BBB fue el primero que distribuyó las actividades de los burukides por áreas específicas, racionalizando y facilitando la fijación de objetivos, establecimiento de estrategias y la evaluación de los mismos. A mí me tocó el Área Socioeconómica. Eran momentos duros. Atravesamos una de las épocas en las que el paro se disparó hasta el 25%. Vivimos momentos de desasosiego, de preocupación. ¿Cuántas reuniones con el Centro Industrial y Mercantil, Sindicatos, Gobierno Vasco, Cámara de Comercio, Diputación de Bizkaia tratando de cambiar el signo de ,los tiempos? Esta era una de tus preocupaciones máxima y fue uno de los ejes de tu dedicación y apuesta que tuve el privilegio de compartir muy de cerca. También tuvimos momentos felices, recuerdo como más relevante la fusión de las Cajas Vizcaínas en la que era objetivo fundamental la necesidad de que estuvieran gestionadas por profesionales contrastados y no por políticos de ocasión. El éxito de bbk y más tarde de Kutxabank dan cuenta del acierto de aquellos planteamientos.
El otro gran objetivo de tu liderazgo estaba íntimamente relacionado con la vida del Partido. Teníamos muy reciente la fractura con la consiguiente creación de EA y la derrota en las elecciones autonómicas del 87 a manos del PSE, que tenía un par de diputados más aun cuando el nº de sus votos era algo menor. La organización interna del Partido en Bizkaia se vio extraordinariamente fortalecida; se habilitaron estrategias y técnicas de formación, se regularizó la problemática de Batzokis que fueron paulatinamente donados al partido por las asociaciones y/o juntas de afiliados propietarios de la mayor parte de los mismos. La información a los afiliados fue una dinámica permanente de tu impulso político y organizativo. esta recomposición de la moral de Partido hizo que la inicial amenaza de EA fuera debilitándose a gran velocidad. ¿Recuerdas? Llegamos a establecer análisis estadísticos sistemáticos de los comportamientos electorales que nos dieron más de una pista de acción estratégica.
Estas actividades y otras muchas (con María Ester Solabarrieta se empezaron a trabajar elementos de sostenibilidad, hace 25 años) requería un liderazgo con cuajo, con autoritas (que es bastante más que autoridad), con liderazgo, capacidad de diálogo y negociación; ideas claras y tomas de decisión rápidas, sin dejar que los temas se pudrieran y dedicación, trabajo, trabajo, trabajo, por supuesto sin ninguna retribución; y sentido de humor. Sentido del humor en medio de debates complicados y sentido del humor cuando tras las reuniones semanales del BBN, bien entrada la noche, compartíamos un tenteempié amenizado por tus chistes; por supuesto, en ocasiones mala leche, a veces alguna rugosidad pero siempre bajo la impronta de humanidad y honestidad muy características y fácilmente visualizables en la corta distancia.
Me siento afortunado por haber tenido la oportunidad y el privilegio de compartir contigo cuatro intensos e inolvidables años.
Feliz travesía por el más allá, Capi
lunes, 25 de febrero de 2013
El Vídeo del ballet de Las Vísperas Sicilianas expuesto en Bilbao
El sábado 23 de febrero, en la comida de la Asociación Cultura y Solidaridad, tras su Asamblea, salió a colación el vídeo que acompañaba la música del ballet de las Cuatro Estaciones concebido por Verdi para completar el tercer acto de Las Vísperas Sicilianas. El vídeo sustituía, por precio, el cuerpo de ballet correspondiente. pues bien, el vídeo, a lo largo de 25 minutos, describía el mundo de los indignados del 11 M, aparecía la Puerta del Sol repleta de gente protestando, aparecían los campamentos improvisados de protesta que han ido surgiendo en los últimos tiempos. Se veían manifestaciones anti desahucio. se identificaban políticos del tipo Berlusconi, Aznar y otros (entre los que se entrevió fugazmente a Rajoy, así como a Zapatero) eso sí siempre en medio de periódicos aparentemente italianos, o por lo menos con textos italianos.
El debate se centró en si era legítima esa crítica al sistema por parte de la producción (de manera análoga a la que se dio en el discurrir de los Goya) o si era desaconsejable una vez de que la gente podemos estar hasta el moño de tragedias, malas noticias y necesitamos espacios de descanso, de disfrute, de desviar la atención de ese minuto a minuto inquietante en el que vivimos. las opiniones eran diversas, me atrevería a decir que era mayoritaria la opinión de "déjenme disfrutar y descansar un rato". Yo no lo tengo tan claro. Reconozco la legitimidad del deseo de descanso y también reconozco la legitimidad (tantas veces necesaria) de que la cultura se involucre con el signo de los tiempos. Es más, puedo entender la necesidad de quien sufre en propias carnes el drama que necesite momentos de alivio. Veo, sin embargo, menos legítima la crítica de quienes vemos en buena medida los toros desde la barrera. Verdi, como tantos otros artistas, se involucró de lleno en muchos de los problemas de su tiempo. Se comprometió en política con muchas de sus obras. Hizo crítica social demoledora con óperas como la Traviata. Por lo tanto, no comparto la parte de pateos y silbidos con que se expresó una parte de los asistentes a la función del sábado 16 de febrero. Tengo que decir que en l función del viernes 23, en la que estuve yo, no hubo ninguna reacción de los asistentes, ni a favor, ni en contra.
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